Tal vez el estereotipo más famoso sea el de la "final girl" o "la chica final". Este es generalmente un personaje femenino que es el último en sobrevivir al asesino o monstruo. A menudo es retratada como más inteligente, más cautelosa o moralmente superior a sus contrapartes. Este estereotipo es particularmente común en películas de terror slasher, como "Halloween" y "Viernes 13".
La Pareja Promiscua
En contraste con la "chica final", muchas películas de terror retratan personajes que se involucran en actividades sexuales como siendo particularmente vulnerables a ataques de monstruos o asesinos. Esto es especialmente cierto en películas de terror de los años 70 y 80, reflejando las ansiedades culturales en torno a la liberación sexual.
El Escéptico
Este personaje es aquel que se niega a creer en lo sobrenatural o peligro inminente, a pesar de todas las evidencias en contrario. El escéptico a menudo sirve como un contrapunto a los personajes más crédulos y generalmente es una de las primeras víctimas cuando el verdadero horror se revela.
El Extraño Siniestro
Muchas películas de terror explotan el miedo a lo desconocido, y esto frecuentemente se manifiesta en la figura del "extraño siniestro". Este personaje puede ser un nuevo residente en el pueblo, un visitante de un lugar lejano, o incluso una figura que es "otra" de alguna forma significativa. El miedo que inspiran generalmente tiene más que ver con la desconfianza de los personajes principales que con sus propias acciones.
El Niño Escalofriante
Este es un estereotipo particularmente común en películas de terror sobrenaturales. El "niño escalofriante" es generalmente inocente a primera vista, pero es revelado como la fuente o canal para algún tipo de fuerza maligna. Películas como "El Exorcista" y "Los Otros" son ejemplos notables.
El Experto
Este personaje tiene conocimiento especializado sobre la amenaza en cuestión - ya sea un asesino en serie, un demonio antiguo, o una plaga de zombies - y generalmente sirve para proporcionar exposición y guiar a los otros personajes (y al público) a través de la trama.
Los estereotipos, por más criticados que puedan ser, son herramientas poderosas en la construcción de la narrativa y en la conducción de la trama en las películas de terror. Forman el esqueleto de los arquetipos de personajes que conocemos y esperamos. Sin embargo, como la evolución del género muestra, estos estereotipos no son inmutables. Cineastas modernos continúan desafiando y reinventando estos tropos familiares, creando nuevas formas de suspenso y terror, y demostrando que hasta lo familiar puede volverse desconocido.